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El obrador de chocolate que ocupa a personas con discapacidad

Sant Tomàs nació hace 55 años a través de la acción de un grupo de familias con personas con discapacidad intelectual a su cargo. Con el tiempo, se ha convertido en una entidad que cubre las necesidades de vida de todas las personas con discapacidad intelectual y trabaja para mejorar su calidad de vida y la de sus familias en la comarca de Osona.

¿Cuáles fueron los primeros pasos de Sant Tomàs? ¿Dónde se desarrolló el proyecto desde sus inicios?

Uno de los proyectos de la Fundación Sant Tomàs para alcanzar la inclusión social y laboral es el obrador de chocolate. En 2015 se inició una colaboración con el chocolatero de Taradell y nació el turrón artesano de Sant Tomàs. A partir de aquí se trabajó para tener un espacio donde elaborar producto propio artesanalmente y nace el proyecto del obrador de chocolate de Sant Tomàs.

Durante 3 meses, se construyó el obrador de chocolate en un espacio anexo a la cocina de Sant Tomàs, en Calldetenes. En la actualidad, es donde se desarrolla el proyecto.


¿Quiénes son sus fundadores?

El chocolatero Jordi Ortiz es quien lleva la dirección técnica del obrador con el apoyo de todas las personas que hacen posible los productos de chocolate como son: baldosas, productos bañados o monos de Pascua.


¿Por qué nace? ¿Cuál es su filosofía?

El proyecto del obrador de chocolate permite poner en valor las competencias de las personas, donde se crean productos únicos, de calidad y con valor social, además de artesanales.


¿Cuántos puestos de trabajo crea?

Sant Tomàs tiene 762 trabajadores y 275 son personas con discapacidad intelectual. El obrador de chocolate ocupa laboralmente a 6 personas, 4 de ellas tienen algún tipo de discapacidad.

Vuestra identidad territorial es muy visible. ¿Cuál es su relación con el territorio?

Sant Tomàs se ha convertido en la entidad de referencia de la comarca que valora las capacidades y da oportunidades a las personas con discapacidad intelectual. A partir de aquí, llevamos 55 años implicándonos con las familias y apoyando a quien lo necesite, además de crear proyectos como el obrador de chocolate que ocupa a personas con discapacidad.


¿Cuál creéis que es vuestro elemento diferencial?

Trabajo personalizado, hecho cuidadosamente y de forma artesanal por gente muy capaz.