¿Qué valores compartimos?

Productos de Km 0
Apoyo a los derechos fundamentales
Productos ecológicos
Gestión ética

Olivera, una experiencia ¡alternativa, socializadora y cargada de utopía!

El proyecto nace en 1974 en Vallbona de les Monges, en la Cataluña interior con la idea de crear una comunidad de vida y trabajo que integra a personas con dificultades y plantea salidas económicas productivas a partir de los propios valores de la zona.

¿Cuáles fueron los primeros pasos de Olivera? ¿Dónde se desarrolló el proyecto desde sus inicios y quiénes lo fundaron?

Olivera es una cooperativa de trabajo y de iniciativa social en el mundo rural y periurbano. Cultivamos viñedos y olivos y elaboramos vinos y aceites ecológicos incorporando personas con dificultades en todo el proceso, poniendo nuestras capacidades al servicio de un proyecto común.
Esta experiencia alternativa, socializadora y cargada de utopía buscaba fórmulas de vida y trabajo humanizadoras, integradoras y, en cierto modo, disidentes del desarrollo urbano e industrial. Se trata de un proyecto colectivo en el ámbito rural, lo que actualmente se conoce como Economía Social y Solidaria. El eje social está en el núcleo del proyecto productivo, mediante un proyecto a nivel humano que pone en el centro a las personas. Por eso, mantenemos el trabajo manual sobre el viñedo y los olivos, etiquetamos a mano y numeramos una a una las botellas. Somos intérpretes de la tierra y trabajamos aplicando los criterios de agricultura ecológica.

¿Cuál es el reto principal de Olivera?

Nuestro reto ha sido siempre hacer productos que partan de la herencia agraria y que sean el reflejo de su tierra y de su gente. Desde 2010 estamos también en Can Calopa, una masía en el Parque Natural de Collserola donde recuperamos el viñedo y elaboramos el único vino de la ciudad de Barcelona. Un proyecto de agricultura social que también genera oportunidades de inclusión social para jóvenes con necesidades especiales. Una experiencia que reivindica la actividad agrícola ligada a las grandes ciudades. El resultado de este trabajo es un abanico de vinos y aceites singulares y honestos que le invitamos a descubrir.


¿Cuál es su folosofía?

Nuestro manifiesto se basa en diferentes elementos:

LAS PERSONAS EN EL CENTRO
Creemos en las personas y las situamos en el centro de nuestra actividad económica y social. Incluimos la diversidad y la abrazamos desde todos los ámbitos, poniendo en juego nuestras capacidades al servicio de un proyecto común.

ECONOMÍA A ESCALA HUMANA
Creemos que la dimensión social y la economía productiva deben ir de la mano. Trabajamos para generar oportunidades laborales y sociales a través del trabajo inclusivo y a escala humana. Un trabajo manual que nos estructura y respeta y estimula las capacidades y los ritmos de cada uno.

LA AGROECOLOGÍA COMO MODELO
Somos intérpretes de la tierra, trabajamos respetando los ciclos de la naturaleza y aplicando los criterios de la agricultura ecológica para llegar a hacer productos de nuestra herencia agraria que sean el reflejo de su tierra. Creemos en la agroecología como modelo para transitar hacia sistemas alimenticios y agrícolas más sostenibles medioambientalmente, económica y socialmente.

CONSTRUIMOS PAISAJES VIVIBLES
Tenemos el compromiso de habitar el paisaje, hacerlo vivible y construir colectivamente un acogedor presente y futuro. Raigamos en el mundo rural desde una visión optimista: creemos en un mundo (rural) vivo que genera oportunidades y en un sector primario que propicia el crecimiento equilibrado de una sociedad, económica, social y demográficamente.

HACER LO QUE DECIMOS
Hagamos lo que decimos que hacemos. Porque la autenticidad se consigue con honestidad, queremos ser coherentes en lo que hacemos, en cómo lo hacemos y en cómo lo explicamos.

ALIMENTACIÓN LIGADA AL ORIGEN
Creemos en los alimentos como embajadores de un territorio y como base para una cultura alimentaria ligada a su origen. Alimentos que trasladen también valores culturales: aquellos que los atan a una identidad, que nos hablan de una forma de hacer y de ser, que nos expresan la singularidad cultural del lugar de donde provienen. Alimentos que no podrían contarse sin su paisaje, paisajes que se expresan a través de sus alimentos.

CORRESPONSABLES DE UNA SOCIEDAD RESPONSABLE
Ser corresponsables implica comprender que ser conscientes y soberanos con nuestros gestos cotidianos tiene una relación directa con el mundo que queremos, el territorio que amamos y el futuro que construimos. Por eso, creemos en la alimentación como una forma práctica de ejercer nuestra ciudadanía y nos inspiramos y alineamos con los tres principios del movimiento Slow Food para elaborar y consumir productos que sean buenos, limpios y justos.

NO HAY MÁRGENES PARA LA DESIGUALDAD
Una sociedad justa sólo se consigue si todas las personas que la forman tienen las mismas posibilidades de acceder a unos niveles mínimos de bienestar social y sus derechos no son inferiores a los de otros grupos. Caminamos hacia esta sociedad más justa, afrontando sus propias incoherencias para alcanzar la equidad en su sentido más amplio: de género, de oportunidades, laboral y social.

INTERCOPERAR PARA TRANSFORMAR
Apostamos por el cooperativismo como estructura que garantiza la equidad, la participación y la democracia interna, en el camino hacia la construcción de un ecosistema laboral democrático y participativo. Creemos en el trabajo en red y en la intercooperación como principio para desarrollar un modelo organizativo transformador, que sea capaz de contribuir a un cambio de paradigma económico y social.

DECIR LO QUE HACEMOS
Queremos ser una organización transparente, hacia adentro y hacia afuera. Creemos en la gestión colectiva y abrazamos los compromisos desde la participación y el sentimiento de militancia a un proyecto que se quiere comprometido, transparente y participativo. Y lo hacemos desde el convencimiento de que ante la fantasía y el artificio necesitamos información y transparencia.


¿Cuántos puestos de trabajo crea?

L'Olivera actualmente genera 66 puestos de trabajo incluyendo los dos centros que tiene: en Vallbona de les Monges (Lleida) y en la masía Can Calopa de Dalt (Barcelona).
De éstos, 48 ​​puestos de trabajo corresponden a los profesionales de la entidad (19 mujeres y 29 hombres), y 18 puestos de trabajo corresponden al Centro Especial de Empleo que ocupa a personas en riesgo de exclusión social y con alguna discapacidad (2 mujeres y 16 hombres).


¿Trabaja con o por algún proyecto social o colabora con alguna iniciativa?

Olivera es en sí mismo un proyecto social, de hecho, el eje social está en el núcleo del proyecto productivo y es su razón de ser. Además, como entidad de la Economía Social y Solidaria, está vinculada con otros proyectos y iniciativas con quienes compartimos trayectoria y valores: la XESC (Red de Economía Social de Cataluña), Coop57, Techo Cívico y la Red de Agricultura Social, entre otros. También participamos como entidad solicitante en Ponent Coopera, el ateneo cooperativo de Ponent. Como entidad del tercer sector, Olivera también hace red con entidades como entidades de inclusión social, y en el ámbito agrícola, como entidad de agricultura social, participamos también de la ADV Ecológica Terres de Ponent, el proyecto Culturas Encuentros de Slow Food Terres de Lleida, la Asociación de Vinos del Vallés, la asociación Collserola Pagesa y la DO Costers del Segre, entre otros.